Barcelona: playas sin arena ni turistas

MAR

Las playas de Barcelona tienen un problema serio: la falta de arena que ha provocado que algunos chiringuitos se hayan tenido que reubicar. Israel Flores, propietario del chiringuito Be Gray de la playa de Mar Bella ha declarado: “La falta de arena la arrastramos desde hace años y las administraciones se echan las culpas unas a otras.” La situación empeoró después de la tormenta Gloria en enero 2020 y el Ministerio para la Transición Ecológica no ha dado la cara al problema.

Las concesiones en Barcelona son muy caras y además las ayudas que llegaron después de la pandemia no han sido suficientes para que el sector se mantuviera de pié y generara empleo. En 2019 había 15 chiringuitos en las diez playas barcelonesas. En 2020, antes de la declaración de pandemia, cinco renunciaron a renovar la concesión al considerarla “inasumible”. La covid hizo que solo se situaran ocho el verano pasado. Este 2021, también con la tarifa reducida un 75%, se ubicarán, al menos, 15 chiringuitos. Los precios varían según la zona: en la playa de Bogatell, por ejemplo, se paga 100.000 euros la temporada (en 2019 eran 400.000); en Sant Miquel, un chiringuito cuesta 165.000 y el de la playa de Llevant, que sigue sin arena y lo han colocado sobre el paseo, cuesta 44.000.

Esta no es la única dificultad que los empresarios de playas y de hostelería tienen que superar. Con respecto al 2019, se registra un 30% menos del facturado, no hay turismo y se prevé que no haya recuperación hasta el 2022. A partir del 9 de mayo, con el fin del estado de alarma y de las restricciones, entre las cuales el toque de queda que obliga los restaurantes a cerrar antes de las 23.00, se espera que la situación mejore aunque no será suficiente.

© Riproduzione Riservata

Altri articoli su beach bar e ristorazione:

Condividi questo articolo

Lascia un commento

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *