Islas Canarias

Fuerteventura, surf y buena comida

El destino ideal en pleno invierno, donde practicar deporte y deleitarse con los mejores platos de la tradición canaria, redescubriendo la dimensión de las cosas sencillas, en contacto con la naturaleza. No es casualidad que Fuerteventura sea conocida como «la isla lenta».

Fuerteventura es la más antigua del archipiélago de las Canarias, a un paso del Sáhara, a solo 100 km de las costas de Marruecos. Su costa es famosa por sus playas doradas: largas franjas de arena que se sumergen en el océano Atlántico, un verdadero paraíso para los amantes del surf y el windsurf. La isla es un destino muy solicitado por los deportistas que aman desafiar a la naturaleza, tanto con la tabla como con las botas de montaña, descubriendo el interior árido y salvaje, en busca de paisajes espectaculares como los del Parque Natural de Corralejo, en el municipio de La Oliva, al noreste de la isla, con 10 kilómetros de dunas que se sumergen en las aguas cristalinas del océano.

No te puedes perder la Playa de El Médano, la más popular entre los amantes del surf, y las hermosasEl Viejo y El Bajo Negro, ideales para relajarse. También merecen una visita las más meridionales, la Playa de Los Martos, El Dormidero, El Moro y Alzada, más pequeñas y salvajes. 

Para los amantes del senderismo, hay rutas encantadoras que llegan hasta el monte Tindaya, lugar sagrado para la antigua población guanche, con un pasado misterioso atestiguado por 300 grabados rupestres podomorfos de origen aborigen atribuibles a la veneración del monte. El sendero meridional que bordea la ladera sin vegetación es precioso y desde él se puede admirar una sucesión de paisajes sugerentes. 

No muy lejos de Corralejo, a lo largo de la costa noroeste, se encuentra El Cotillo, un pueblo encalado: este pequeño y pintoresco centro es muy apreciado por su oferta gastronómica, basta con pasear por la calle Mallorquín, una de las principales calles donde abundan los restaurantes de pescado que ofrecen platos tradicionales como la Sama frita con Mojo verde, pescado frito aderezado con ajo, vinagre y cilantro, o el sancocho, similar a la lubina, hervido y servido con maíz y boniatos. 


Después de una buena comida, a los lugareños les encanta relajarse en las cercanas playas doradas de El Aljibe de la Cueva, en la costa sur, recordando que Fuerteventura no solo es el placer de la tabla de surf, sino también el relax después de la comida. La isla también es conocida por la producción del queso Majorera, elaborado con leche de cabra. Para los amantes del buen gusto, es muy recomendable la Ruta del Queso, situada a solo 11 kilómetros del centro de Antigua, en la parte centro-oriental de la isla, un itinerario para descubrir los sabores locales.

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