Descubramos algunas pistas para su próximo viaje, diferentes hermanas de un mismo archipiélago, todas dignas de visitar.
Gran Canaria es la tercera isla más grande y está considerada un continente en miniatura. Perfilada por el Pico de las Nieves, se caracteriza por una gran variedad de paisajes. La heterogeneidad viene dada por la presencia de esta gran montaña que se alza en el corazón de la isla, separando la parte norte, verde y frondosa, caracterizada por un clima más húmedo generado por las corrientes del Atlántico Norte, de la árida y yerma parte sur, donde soplan los vientos cálidos del África subsahariana. Hay hermosas rutas de senderismo, mientras que su capital, Las Palmas, rica en historia y cultura, no tiene desperdicio.

Fuerteventura es la más antigua del archipiélago, a tiro de piedra del Sáhara, a sólo 100 km de la costa de Marruecos. Aquí todo fluye despacio y no es casualidad que reciba el sobrenombre de «la isla lenta». La costa de Fuerteventura tiene más playas que cualquier otra isla canaria, un auténtico paraíso para surfistas y windsurfistas. La isla es una de las favoritas de los deportistas, pero también de los amantes de la naturaleza. No se pierda el Parque Natural de Corralejo: 10 kilómetros de dunas de arena blanca que se sumergen en el océano. La Playa de El Médano, la más popular entre los surfistas, es preciosa. El Viejo y El Bajo Negro también son ideales para relajarse. También merecen una parada las más pequeñas y salvajes Playa de Los Martos, El Dormidero, El Moro y Alzada. Una de las rutas de senderismo más populares es la del monte Tindaya, un lugar considerado sagrado por los antiguos guanches. Aquí se pueden encontrar 300 grabados rupestres podomorfos de origen aborigen.

Lanzarote es la isla del artista canario más famoso del mundo: César Manrique. Arquitecto visionario, pintor, escritor, pionero de la ecología que tanto dio a su isla. No se pierda su casa-taller. Lanzarote es una isla de volcanes activos y pueblos de vida pausada y relajada, de playas espectaculares que alternan rocas negras con cintas de arena dorada, pero también de parques naturales modelados por la lava, ¡erupciones de hace sólo 300 años! Debido a su extraordinaria belleza, Lanzarote ha sido declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, y cerca del 40% de su territorio está protegido y regulado por prohibiciones que preservan la tierra y sus increíbles paisajes.

Tenerife es la isla más grande del archipiélago y cuenta con 342 km de costa, incluyendo largas playas y acantilados sobre el océano. Largas costas doradas, acantilados de color ocre y playas negras como la obsidiana bañadas por un mar de olas, que atraen a surfistas de todo el mundo y más allá. La isla es muy conocida entre los excursionistas por sus fabulosas rutas de senderismo, especialmente las del Parque Nacional del Teide, la zona que rodea al volcán más alto de España, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Palma es la más verde de las Islas Canarias y alberga uno de los mayores cráteres volcánicos del mundo: la Caldera de Taburiente. Esta isla también es famosa por el astroturismo gracias a la extraordinaria claridad de la bóveda celeste.
La Gomera, diseñada por profundos barrancos y fértiles valles donde prospera un rarísimo bosque declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, una antigua flora mediterránea que sólo sobrevive en esta isla.
El Hierro, la «isla chiquita», envuelta en fragantes pinares, enebros y arbustos bajos donde se esconden los lagartos gigantes, autóctonos de este pequeño paraíso.

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