La barbacoa perfecta con la carne Rubia Gallega

barbacoas-malaga-min-1170x620
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest

Quien ha estado en Galicia no puede olvidar el olor del océano y el sonido de las olas rompiendo en playas interminables y salvajes, en altos acantilados vigilados por la luz de los faros. Y no puede olvidar el sabor de una cocina única y tradicional, elaborada con ingredientes genuinos e irrepetibles. Entre ellos está la carne. Las vacas de Rubia Gallega pastan en libertad en los prados más verdes, donde pueden alimentarse de hierba, flores y esencias aromáticas cuando hace buen tiempo: su alimentación es el factor más decisivo en la calidad de su carne, hoy muy cotizada fuera de España.

«Es una carne caracterizada por la grasa amarilla: no hay infiltración de esta grasa en la carne para dar el clásico efecto marmolado o jaspeado. Pero esto no significa que la carne sea menos jugosa: eso es un completo error. Por otra parte, las vacas Rubia son más grandes que otras vacas, lo que favorece la formación de grasa. De ahí la gran cobertura de grasa amarilla, otra característica de esta carne. Daniel Alonso Moro, director comercial de Vacum Carnes De Lujo, empresa especializada en la mejor carne de vacuno de la Península Ibérica, nos habla de las características de la «rubia».

Como todos los productos de calidad, la carne de Rubia Gallega debe tratarse y cocinarse con el debido cuidado. Daniel Alonso Moro da algunos consejos para hacer una barbacoa de manual que realce al máximo la carne: «Lo esencial para asar a la perfección la carne de Rubia», dice, «es poner la carne a temperatura ambiente (18-22 °C) antes de asarla», por lo que dejarla reposar fuera de la nevera antes de cocinarla es una norma que debe seguirse siempre. También hay que recordar que «este tipo de carne «premium», cuando se asa en brasas de leña, tiene un sabor añadido: la Rubia en sí tiene una carne muy sabrosa y tierna, también gracias a su grasa amarilla, y la leña le da un toque ahumado que la hace aún más sabrosa». Otra pequeña regla a seguir es la siguiente: «hay que sellar la carne, asándola hasta que adquiera un bonito color dorado. Para ello, hay que asar la pieza elegida por ambos lados de tres a cinco minutos. Esto permite que los azúcares se caramelicen, mientras sus grasas y jugos internos se funden y ablandan.

© RIPRODUZIONE RISERVATA

Altri articoli su beach bar e ristorazione:

Condividi questo articolo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.